Cirugía ortognática
para mejorar función y armonía facial
Planificación personalizada para corregir la posición de los maxilares y lograr una mejor relación entre mordida, función y rostro.
Cuando la posición de los maxilares afecta más que la mordida
No siempre un problema de mordida puede corregirse únicamente moviendo los dientes.
En algunos pacientes, la posición o el tamaño del maxilar y la mandíbula genera una alteración en la relación entre ambos. Esto puede afectar la forma en que los dientes encajan, la masticación, el cierre de la boca y también la armonía del rostro.
La cirugía ortognática permite modificar la posición de los maxilares para conseguir una relación más adecuada entre las estructuras faciales.
Es un procedimiento quirúrgico que permite reposicionar el maxilar, la mandíbula o ambos, según las características y necesidades de cada paciente.
El objetivo no es únicamente cambiar la apariencia del rostro. La planificación busca integrar función, mordida y armonía facial para obtener un resultado equilibrado.
En muchos casos, el tratamiento se realiza en conjunto con ortodoncia, que prepara la posición de los dientes antes y después de la cirugía.
La cirugía ortognática puede considerarse cuando existe una alteración en la relación de los maxilares que afecta la función o la armonía facial. Algunas situaciones pueden incluir:
- 01Mandíbula adelantada o retraída
- 02Maxilar superior adelantado o retraído
- 03Mordidas que no pueden corregirse únicamente con ortodoncia
- 04Asimetrías faciales
- 05Alteraciones en la relación entre el maxilar y la mandíbula
- 06Dificultades funcionales relacionadas con la posición de los maxilares
Cada caso requiere una valoración individual para determinar si la cirugía está indicada.
Una planificación que empieza mucho antes de la cirugía
La cirugía ortognática requiere una planificación detallada.
Antes del procedimiento se analiza la relación entre los dientes, los maxilares y las estructuras faciales. A partir de esta información se determina qué movimientos son necesarios y cómo estos pueden mejorar la función y la armonía del rostro.
Cuando el tratamiento requiere ortodoncia, el cirujano maxilofacial y el ortodoncista trabajan de manera coordinada para planificar cada etapa.

¿Cómo es el proceso?
- 01Valoración
Se estudian las características de cada paciente, su mordida, función y proporciones faciales.
- 02Diagnóstico y planificación
Se realizan los estudios necesarios para analizar la posición de los maxilares y definir los movimientos quirúrgicos.
- 03Preparación
Cuando está indicado, el tratamiento se coordina con ortodoncia para preparar los dientes para la nueva relación maxilar.
- 04Cirugía
Se reposicionan los maxilares de acuerdo con la planificación realizada.
- 05Recuperación y seguimiento
Después de la cirugía se realiza un seguimiento para acompañar la recuperación y evolución del resultado.
Función y armonía deben trabajar juntas
La cirugía ortognática no busca simplemente cambiar la forma del rostro.
Una adecuada planificación considera cómo los dientes, los maxilares y las estructuras faciales funcionan en conjunto.
Por eso, cada movimiento quirúrgico debe responder a las necesidades particulares del paciente y a los objetivos establecidos durante el diagnóstico.
Lo que preguntan antes de decidirse.
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