
La fractura
Un golpe rompe el cuerpo de la mandíbula entre los dientes. Si los fragmentos se desplazan, aparece un escalón y la mordida deja de encajar.
- 1Línea de fractura
- 2Escalón entre los fragmentos
- 3Dientes
- 4Cóndilo
Un diente que se sale, se fractura o se mueve, o un golpe que rompe la mandíbula, el pómulo o la órbita: actuar en los primeros minutos, y con el especialista adecuado, cambia el resultado.

Valores orientativos: cada caso es distinto y tu plan los confirma en la valoración.
Va de lo dental —dientes fracturados, desplazados o que se salen por completo— a las fracturas de los huesos de la cara: mandíbula, maxilar, pómulo, nariz y órbita. Las causas más comunes son caídas, accidentes de tránsito, deportes y agresiones.
Las fracturas desplazadas se operan: se reponen los fragmentos en su lugar y se fijan con miniplacas y tornillos de titanio. Así la mordida vuelve a su posición y el hueso consolida sin desviarse. Cuando un trauma, un quiste o un tumor dejan un defecto en el hueso, la reconstrucción facial lo repone con injertos o con implantes diseñados a la medida.
El Dr. Rodríguez es cirujano maxilofacial del Hospital del Trauma del Instituto Nacional de Seguros y fue jefe de residentes del Hospital de Traumatología «Victorio de la Fuente Narváez» del IMSS, en Ciudad de México.
Los dientes de leche no se vuelven a colocar: guardalo y consultá igual.


Un golpe rompe el cuerpo de la mandíbula entre los dientes. Si los fragmentos se desplazan, aparece un escalón y la mordida deja de encajar.

En el quirófano se reponen los fragmentos en su lugar y se fijan con miniplacas y tornillos de titanio, muchas veces por dentro de la boca.

El hueso consolida con la forma correcta y la mordida vuelve a encajar. Las placas, por lo general, quedan para siempre y no se notan.
El diente se reposiciona y se une a los vecinos con una férula flexible por unas dos semanas; después se controla el nervio del diente.
Según la fractura, el diente se reposiciona, se feruliza o se restaura; a veces necesita endodoncia.
En el quirófano se reponen los fragmentos y se fijan con miniplacas de titanio, muchas veces por dentro de la boca.
Injertos de hueso o implantes a la medida, planificados en tomografía, para reponer lo que se perdió.
Examen, control del dolor y tomografía para ver cada línea de fractura.
Reducción y fijación con placas, con anestesia general en el hospital.
El hueso consolida: se come blando y se evita masticar con fuerza.
Revisión de la mordida, la apertura de la boca y la sensibilidad.
Inflamación y molestia máximas; frío local y cabeza elevada.
La molestia baja; dieta líquida o blanda.
Dieta blanda, sin masticar fuerte; higiene cuidadosa.
La mandíbula suele estar consolidada; se vuelve de a poco a la dieta normal.
Cuándo consultar pronto



Una cita para revisar tu caso con imagen y salir con un plan claro: procedimiento, tiempo y recuperación.